Mi primer salón-comedor
No, aunque lo parezca no me he ido a comprar muebles. El pasado jueves por la noche, al terminar del trabajo, me reuní en gato (encerrado) para celebrar mi primer salón-comedor.
La mesa perfectamente puesta con su mantel a cuadros rojos y blancos. Zanahoria, queso, lechugas, tomates, manzana... Cada una se preparó su ensalada a su gusto mientras manteníamos la conversación de los jueves.
Porque cada jueves se trata de eso, de mantener el contacto, no de perder el hilo, de contar las anécdotas más descabelladas y absurdas que les suceden a alguna, de dejarse aconsejar, y de hablar, de hablar sin parar...


Ufffffffffff, menudo fiestón... y luego os veis Postergeist II
2:31 PM